EVADIRSE

«En tiempos de pandemia los libros son portales a realidades en las que poder sentir, sin mascarilla ni gel hidroalcohólico, la cercanía de otro ser humano»

Por más que nos esforcemos en marcarlos son los libros quienes nos poseen, nos eligen y lo hacen además con la precisión de un reloj suizo. Con apenas 14 años llegó a casa un título de lo más sugerente El vagabundo de las estrellas de Jack London. Comencé a engullir páginas con la avidez de un hambriento pero muy a mi pesar cuanto más leía menos me apetecía seguir haciéndolo. Tras un balbuceo inicial resistiéndome a lo evidente claudiqué en mi intento. No soy amiga de esfuerzos inútiles pero había caído presa de ese título tan atrayente y  todavía tuve que rendirme un par de veces más hasta que un día, de esos en que te levantas ajena a su excepcionalidad, lo leí del tirón. Ocurrió de repente y sin preaviso como suelen suceder las cosas importantes en la vida. El poeta cubano José Ángel Buesa escribió que «todas las cosas tienen su tiempo justo», los libros no son menos y se abren a nosotros cuando se saben correspondidos.

El vagabundo de las estrellas describe la capacidad de evasión de un condenado a muerte que, enfrentándose a su adversidad, logra a través de un espíritu inquebrantable burlar los condicionamientos físicos a que está sometido. En tiempos de pandemia los libros son portales a realidades en las que poder sentir, sin mascarilla ni gel hidroalcohólico, la cercanía de otro ser humano. Una suerte de vida paralela que sortea la opresión del aislamiento.

Dando clase utilizo con frecuencia el entrenamiento ideomotor (visualizaciones o imaginación guiada). Su uso se extendió en el ámbito deportivo después de que investigadores rusos verificaran mejoras en el rendimiento de los atletas que las habían empleado en las olimpiadas del 84. Y es que el cerebro no distingue entre lo real y lo imaginario a la hora de crear conexiones neuronales. Sin embargo, las imágenes mentales no alcanzan la intensidad de la experiencia vivencial, por lo que cuantos más sentidos impliquemos más efectiva será la visualización.

Hace unos días un libro me eligió para despertar mis sentidos y devolverme al mundo de las emociones compartidas. Siempre que leemos imaginamos, pero esta vez lo hice con una intensidad inusual. Quizá fue por la fuerza de la historia que narra, quizá por mi añoranza por compartir y por las montañas, quizá una mezcla de las dos cosas, no lo sé… el caso es que me vi en el Himalaya en compañía de una extraordinaria mujer. Allé es un relato a modo de diario que da cuenta del viaje físico y emocional que Reyes de Miguel emprendió a una tierra lejana y desconocida para reencontrarse con lo más cercano. Honesto, humano y generoso, un libro que me eligió en el momento justo para recordarme que la vida es lo que hacemos de ella.

Allé de Reyes de Miguel Renedo: https://trekkinando.com/editorial/


Cristina González Castro

EXPERTA EN EJERCICIO Y CÁNCER, EN MARCHA NÓRDICA, COACH Y DIVULGADORA

  • Grado en Radioterapia y Oncología por la University of London
  • Grado en Ciencias del Deporte, la Salud y el Ejercicio por la University of Surrey
  • Posgrado en Psicología Positiva Aplicada y Psicología del Coaching por la University of East London

VOZ PROPIA

Los comentarios están cerrados.

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: