EJERCICIO FÍSICO DURANTE LA QUIMIO

En esta iniciativa pionera en Australia pacientes se van al gimnasio en el propio hospital después de cada tratamiento. Los resultados sorprendentes, una menor pérdida de masa muscular y mejoras en síntomas de fatiga, nausea y bienestar emocional.

Uno de los posibles mecanismos es el aumento de la circulación sanguínea que produce el ejercicio físico. En quimioterapia uno de los problemas es hacer llegar el medicamento al tumor ya que éstos suelen tener un riego sanguíneo pobre. El Prof. Robert Newton (Exercise Medicine Research Institute, Australia) destaca que ejercitarse inmediatamente antes o después del tratamiento aumenta la circulación de sangre y por tanto la cantidad de agente quimioterápico que llega al tumor.

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Nuestro cuerpo está constantemente produciendo células cancerígenas que nuestro sistema inmune identifica y destruye. En un revelador estudio realizado en Suecia en 2013 se constató que la sangre extraída después de haber realizado una hora de ejercicio de alta intensidad en una bicicleta proporcionaba un suero hemático en el que las células cancerígenas inhibían su crecimiento en un 31%. El profesor Rober Newton destaca la importancia de este estudio ya que demuestra que cuando nos ejercitamos el cuerpo produce químicos que van por todo el cuerpo destruyendo células cancerígenas.

En 2016 otro estudio esta vez realizado en Dinamarca en ratones con cáncer demostró que los ratones que tenían acceso a una rueda giratoria para ejercitarse redujeron el crecimiento del cáncer entre un 60-70%. Analizando al microscopio constataron que los tumores de los ratones que se habían ejercitado estaban llenas de células asesinas naturales (Natual Killer Cells). ¿Cómo es esto posible? En primer lugar porque el ejercicio físico produce adrenalina y ésta células asesinas naturales. En segundo lugar al ejercitar los músculos se libera interleucina-6 que tiene propiedades antiinflamatorias y actúa asimismo pegándose a las células cancerígenas como señal para que las células asesinas naturales sepan dónde tienen que actuar.

El vídeo que acompaña esta entrada habla asimismo de la importancia de introducir no solamente ejercicio aeróbico y de fuerza sino también de impacto en aquellos pacientes en riesgo de desarrollar osteoporosis.

Finalmente emplaza a la comunidad médica a introducir el ejercicio físico como medicina en el tratamiento contra el cáncer y a los pacientes a buscar un profesional del ejercicio especializado.

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