REGENERACIÓN Y ESTILOS DE VIDA

Nuestros niveles de actividad física, los patrones y calidad del sueño y lo que comemos impacta de manera significativa en la regeneración biológica de nuestro cuerpo. Son, por lo tanto, factores que nos pueden ayudar a prevenir o ralentizar la degeneración natural, actuando entre otros sobre la inflamación sistémica y el estrés oxidativo.

La regeneración biológica es un proceso natural que permite a nuestras células, órganos y tejidos renovarse y proliferar. Si funciona bien, ayuda a mantener un cuerpo sano y también con la recuperación de lesiones y perturbaciones externas, tanto físicas como psicológicas. Por el contrario, una insuficiente regeneración biológica implica que la pérdida celular es superior a su regeneración, lo que puede redundar en distintos procesos degenerativos y en enfermedad. Asimismo, padecer ciertas enfermedades como cáncer o diabetes, o distintas condiciones como la obesidad o el simple hecho de envejecer, también contribuyen a una menor regeneración biológica.

Los niveles de actividad física, el sueño y la dieta actúan de dos maneras, por un lado favoreciendo la regeneración biológica pero por otro, también ayudan a combatir los estados en los que ésta se ve restringida. Son factores que además están interrelacionados, una dieta más saludable o niveles adecuados de actividad física, por ejemplo, redundarán en una mejor calidad del sueño. Asimismo se ha visto, por ejemplo, que existe una relación directa y significativa entre pocas horas de sueño en niños y obesidad infantil, así como consecuencias psicosociales negativas asociadas a una deficiente regulación emocional.

En este sentido quizá todos seamos más conscientes del papel de la actividad física y de la dieta en nuestra salud, sin embargo, la evidencia en cuanto al sueño no es tan conocida. Lo cierto es que no hay una regla general que valga para todo el mundo pero la mayoría de las personas adultas necesitamos dormir entre 6 y 9 horas. Se sabe además que dormir demasiado o demasiado poco está correlacionado con peor salud y un aumento del riesgo de padecer distintas patologías.

En el libro «El camino de la buena vida» explico, desde un punto de vista científico, las claves para mejorar nuestro estilo de vida con capítulos dedicados tanto al aspecto físico como al psicosocial.

Ralentizar la degeneración natural de nuestro cuerpo y mantener un buen estatus físico y mental depende en gran medida de nuestras elecciones en cuanto a estilos de vida y hábitos saludables. Depende de ti, depende de mi y de cada cual el que vivamos un poquito mejor.

Referencias:

  • Chennaoui, M., Vanneau, T., Trignol, A., Arnal, P., Gomez-Merino, D., Baudot, C., … & Chalabi, H. (2021). How does sleep help recovery from exercise-induced muscle injuries?. Journal of Science and Medicine in Sport.
  • Ghanemi, A., Yoshioka, M., & St-Amand, J. (2022). Exercise, Diet and Sleeping as Regenerative Medicine Adjuvants: Obesity and Ageing as Illustrations. Medicines9(1), 7.
  • Hepsomali, P., & Groeger, J. A. (2021). Diet, Sleep, and Mental Health: Insights from the UK Biobank Study. Nutrients13(8), 2573.
  • Li, J., Cao, D., Huang, Y., Chen, Z., Wang, R., Dong, Q., … & Liu, L. (2021). Sleep duration and health outcomes: an umbrella review. Sleep and Breathing, 1-23.
  • Matricciani L, Paquet C, Galland B, Short M, Olds T. Children’s sleep and health: A meta-review. Sleep Med Rev. 2019 Aug;46:136-150. doi: 10.1016/j.smrv.2019.04.011. Epub 2019 Apr 23. PMID: 31121414.

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