CÁNCER DE MAMA, EJERCICIO Y DEPRESIÓN

yale.jpgUna tesis doctoral recién publicada y realizada en la Universidad de Yale (EEUU), resalta la importancia del ejercicio físico para mejorar síntomas depresivos en mujeres con cáncer de mama.

121 mujeres con cáncer de mama que llevaban tomando inhibidores de aromatasa un mínimo de 6 meses, practicaban menos de 90 minutos semanales de ejercicio físico aeróbico a la semana y con un nivel de dolor articular superior a 3 en una escala con un máximo de 10, participaron en este estudio que tuvo una duración de un año y que comparó los efectos del ejercicio físico frente al cuidado habitual contra los síntomas depresivos.

Los inhibidores de aromatasa son un tipo de terapia hormonal que se utiliza frecuentemente como terapia adyuvante contra el cáncer. Esto es, se administra tras el tratamiento primario. Entre los efectos secundarios que puede ocasionar se encuentra el dolor articular que repercute en la calidad de vida y por lo tanto en el estado psicológico de las pacientes y supervivientes de cáncer de mama.

Las mujeres participantes en el estudio fueron divididas en un grupo de control (60 mujeres) al que se le proporcionó el tratamiento habitual que no incluía ejercicio físico y un grupo de intervención (60 mujeres) que además del tratamiento habitual recibió una intervención de ejercicio físico supervisada consistente en 150 minutos semanales de ejercicio aeróbico y dos sesiones semanales de entrenamiento de fuerza.

Las pruebas realizadas demostraron que en el grupo de intervención las mujeres experimentaron un 36% de mejora en la sintomatología depresiva frente a solamente un 2% de mejora en el grupo de control. Asimismo, los resultados muestran que a mayores síntomas depresivos mayores mejoras y aquellas mujeres con cáncer más avanzado, las que llevaban más tiempo tomando inhibidores de aromatasa y las que asistieron a un mayor número de sesiones de ejercicio dirigidas obtuvieron reducciones mayores en la sintomatología depresiva.

Esta tesis doctoral concluye que el ejercicio físico mejora la sintomatología depresiva en mujeres con cáncer de mama previamente inactivas y bajo tratamiento hormonal con inhibidores de aromatasa. Se recomienda por tanto la implementación de programas de ejercicio para mujeres supervivientes al cáncer de mama para mejorar la sintomatología depresiva.

Referencia: Winterhalter, B. (2016). The effect of exercise versus usual care on depression in breast cancer survivors: The Hormones and Exercise (HOPE) Study (Doctoral dissertation, YALE UNIVERSITY).

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