EJERCICIO Y CÁNCER. NUEVOS HORIZONTES ASISTENCIALES

modelo asistencial
Modelo de prescripción de ejercicio físico oncológico (Cheema et al., 2019)

Un interesante trabajo recién publicado en el Transational Journal del American College of Sport Medicine (ACSM) propone las claves para incluir a profesionales del ejercicio especializados (PEE) en el entramado asistencial durante el proceso oncológico.

A pesar de que la evidencia científica avala desde hace años los beneficios del ejercicio físico en el proceso oncológico, en todas sus etapas, éste no se encuentra recogido en protocolos asistenciales de manera normalizada. En el año 2018 la Clinical Oncology Society of Australia (COSA) realizó una histórica declaración de principios al reclamar la inclusión del ejercicio físico como tratamiento complementario habitual en el proceso oncológico. En concreto aboga por un equipo multidisciplinar en el que todos los integrantes promuevan el ejercicio físico y en la medida de lo posible deriven a pacientes y supervivientes a especialistas del ejercicio o fisioterapeutas debidamente cualificados para que dirijan las sesiones.

Este cambio de paradigma presenta no pocos retos a la hora de ser implementado ya que se trata de incluir el ejercicio físico en el tratamiento convencional y no solamente como un acompañamiento periférico al mismo. Para ello los PEE deberán ser incluidos en el entramado asistencial durante el proceso oncológico. El  trabajo referido no solamente proporciona recomendaciones prácticas para la integración de los PEE como profesionales en este campo sino que propone un modelo asistencial basado en el paciente que integra a estos profesionales como parte esencial del mismo.

El trabajo señala varios factores fundamentales para articular este nuevo modelo asistencial entre los que se encuentran:

  • Formación adecuada

El documento define como PEE a una persona con una titulación universitaria en ejercicio físico que además posea conocimientos, habilidades y competencias específicas para diseñar, dirigir y evaluar programas de ejercicio para personas con cáncer. Los PEE son miembros del equipo de profesionales del centro sanitario.

Asimismo y como veremos más adelante en este artículo, se precisa también de especialistas del ejercicio que puedan dirigir sesiones una vez el superviviente ha sido dado de alta, fuera del entramado asistencial sanitario propiamente dicho.

Cada país deberá adaptarse al sistema educativo nacional e intentar integrar estudios que conduzcan a titular a los profesionales necesarios para cubrir esta nueva realidad asistencial. En el caso de España empieza a haber iniciativas desde el ámbito universitario para educar en este campo, un ejemplo es el Curso de Experto Universitario en Fisioterapia Oncológica (Universidad Ramón Llull – Blanquerna) que verá su primera edición en el curso 2019-2020. Se hace necesaria sin embargo la implantación de estudios en este campo.

  • Prescripción de ejercicio oncológico

En este apartado se indica que equipo médico y PEE deberían formular de manera conjunta la estrategia para desarrollar este punto. Se señala como ejemplo la plataforma australiana Ex-Med Cancer (https://www.exmedcancer.org.au), sistema en el que tanto los facultativos como los pacientes pueden prescribir/solicitar ejercicio físico como tratamiento.

  • Trabajo multidisciplinar

Se incide en la importancia de un trabajo multidisciplinar y en una excelente comunicación entre los miembros del equipo. Tanto el equipo médico como los PEE deben poseer canales bien definidos de comunicación para coordinarse y así asegurarse de la idoneidad de un tratamiento efectivo y seguro.

  • Informar y educar

Los autores se refieren a informar al equipo médico de los beneficios del ejercicio físico en este ámbito. En un trabajo expuesto en el European Cancer Rehabilitation & Survivorship Symposium (ECRS), nuestra especialista Cristina González Castro proponía un modelo de prescripción de ejercicio físico en el proceso oncológico basado en tres principios: 1. educar en los beneficios del ejercicio físico; 2. asegurarse de que pacientes y supervivientes se ejerciten de forma segura y eficiente; y 3. crear un hábito saludable.

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Fases del modelo de prescripción de ejercicio físico en oncología (González Castro y Mora Fernández, 2018)

Asimismo, ya en 2012 en un artículo publicado en Apunts Medicina de l’Esport se postulaba el Nordic Walking como ejercicio físico a prescribir en pacientes con linfedema secundario al cáncer de mama para lo cual se proponía un nuevo marco asistencial basado en la educación, la evaluación y el seguimiento. Estructura que bien puede ser extrapolada a cualquier tipo de prescripción de ejercicio físico.

  • Prescripción de ejercicio individualizada

Otro de los principios rectores a los que se refiere el trabajo de los investigadores australianos propone el ejercicio físico como parte del tratamiento habitual, la prescripción de ejercicio físico debe ser por tanto personalizada a cada paciente. La prescripción propiamente dicha debería contener especificaciones para ejercicio aeróbico, de fuerza y de flexibilidad, teniendo en cuenta los principios de entrenamiento.

Por supuesto fuera del ámbito asistencial sanitario se pueden dar otras fórmulas menos rigurosas como por ejemplo clases colectivas en centros comunitarios o gimnasios e incluso pautas de ejercicio físico para que se practiquen de forma independiente. De hecho, las recomendaciones de ejercicio para pacientes y supervivientes de cáncer publicadas por el ACSM en 2010 señalan la importancia de un enfoque personalizado, pero inciden en que si éste no es posible la premisa debe ser la de que el paciente/superviviente permanezca activo dentro de sus posibilidades individuales y un poco de ejercicio físico (aún sin supervisar) es mejor que nada.

  • Independencia

Es importante también señalar que la prescripción de ejercicio físico oncológico es una intervención temporal, el objetivo último es que los supervivientes sean independientes e integren el ejercicio físico como un elemento más de un estilo de vida saludable.

MODELO ASISTENCIAL CENTRADO EN EL PACIENTE

El modelo propuesto se enmarca dentro de la realidad asistencial en Australia, en el mismo el oncólogo refiere al paciente al PEE, que forma parte de la plantilla del centro sanitario junto con dietistas, fisioterapeutas y psicólogos.

Se da especial importancia asimismo a la creación de una red asistencial fuera del ámbito sanitario, de modo que una vez que los pacientes obtienen el alta será el médico de familia quien deberá informar de los beneficios del ejercicio físico y en su caso referir al superviviente al servicio comunitario o especialista del ejercicio correspondiente.

Se trata sin duda de un interesante trabajo que debiera contribuir a concienciar acerca de la necesidad de activar un protocolo que cubra las necesidades asistenciales de pacientes y supervivientes oncológicos en España.

Referencias:

Cheema, B. S., Fairman, C. M., & Marthick, M. (2019). Exercise Professionals in the Cancer Center: Experiences, Recommendations, and Future Research. Translational Journal of the American College of Sports Medicine4(13), 96-105

González Castro, C. y Mora Fernández, M. (2018). ‘Nordic Walking through cancer. An exercise prescription model to improve survivorship’. Comunicación escrita en el European Cancer Survivorship & Rehabilitation Symposium. Copenhague. Copenhague (Dinamarca).

González Castro, C. (2012). El NW como ejericio físico a prescribir en pacientes afectados de linfedema secundario al cáncer de mama. Apunts. Medicina de l’Esport, 48(179): 97-101

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